Respuesta al zasca de Samanta Villar

No suelo escribir sobre "polémicas" de actualidad. Pero hoy tengo la necesidad de hacerlo porque estoy muy enfadada. 

El motivo de mi enfado viene causado por un artículo titulado "La contestación de una madre a Samanta Villar...". En dicha carta una supuesta "Carmen Pinos" arremete contra Samanta Villar por una entrevista que se ve que ha leído y con la que no está muy de acuerdo.  

Asumiendo que esa carta fuera cierta, pero sobretodo presumiendo que en este caso da igual si es cierta o no porque hay muchos personajes por el estilo rodando el mouse o el pulgar por las redes sociales e inudándolas de malas vibraciones, me he decidido a contestar a la carta y a la persona que la usa como un zasca.

Porque estoy harta de leer posts, artículos, tweeds, opiniones tan sumamente destructivas, estoy hasta la coronilla de la maternidad de las redes sociales y la madre que la parió. ¿De verdad es tan ofensivo para la humanidad que una mujer de su opinión? ¿Todavía andamos en estas situaciones tan retrógradas en las que una mujer, una madre, una persona no puede mostrar su desacuerdo con ciertos preceptos sociales sin ser acribillada, acusada, denigrada, marcada con la letra escarlata? Para aquellas personas que tenéis una maternidad/paternidad/vida/perro/cuerpo/alimentación perfecto ¿por qué os ofende? Tenéis una vida maravillosa, vividla y dejad a los pobres desgraciados incapaces de disfrutar de las suyas (según vuestras suposiciones) que también se expresen.

Porque yo creo en la libertad de expresión, no sé vosotros... y en que nadie debe de ser discriminado por motivo de su religión, color, idioma, sexo, sexualidad, opinión política o maternidad (la carta de los derechos humanos debería incluirla o vamos a acabar degollandonos). Esa libertad de expresión viene además acompañada por el derecho a no ser molestado por esas opiniones. ¿Lo sabíais?

Es asqueroso, pero hoy en día las redes sociales están llenas de cobardes, polemistas y odiadores del prójimo que están al acecho de nuevas víctimas, que disfrutan siendo maquiavélicos en la sombra del anonimato. Y eso me cabrea.

Pero sí, tenéis derecho a opinar y esto incluye opinar sobre la opinión de los demás, válgase la redundancia. Es más os animo a que ejerzáis vuestro derecho, que para eso está. Mostrad vuestro desacuerdo, pero por favor no seáis facilistas e informaros antes de responder de manera impulsiva. Opinad, criticad si eso os satisface, pero hacedlo con respeto, conocimiento y si puede ser con un poco de gracia. Porque ese derecho que tanto reclamáis a opinar sobre la opinión de los otros, no os da derecho a insultar, agredir, injerir, lanzar falsas acusaciones, atacar, desprestigiar...

En este mundo de las redes sociales que nos ofrece experiencias inmediatas y efímeras, pero con daños a veces irreversibles, debemos intentar mantener la cordura, la fraternidad, la coherencia, y la capacidad de informarnos. Por unas redes sociales slow.

Respecto a la carta de Carmen a Samanta iba a contestarla punto por punto, pero buscando información me he dado cuenta que utilizando las respuestas de la propia Samanta en diversas entrevistas, la carta de esta esta señora queda desmontada por si sola y demuestra que su respuesta ha sido impulsiva y se ha basado en la lectura de titulares, más que en la lectura o escucha de una entrevista entera.

Las palabras en azul son las de Carmen Pinos y en rojo las de Samanta Villar.

No puedo estar menos de acuerdo con todo aquello que dice Samanta Villar en este artículo/entrevista. No he leído su libro (ni lo leeré) pero lo que se desgrana de él es, cuanto menos, preocupante. No entiendo su escala de valores/prioridades. No entiendo que una mujer de 41 años pueda pensar así, no lo alcanzó a comprender.

Sinopsis de Madre hay más que una:
Cuando Samanta Villar tomó la decisión de ser madre, resultó que era demasiado mayor según los parámetros médicos. No solo eso, sino que posteriormente descubrió que era infértil. Pero su voluntad de ser madre prevaleció y tras cuatro años e innumerables fracasos, logró quedarse embarazada gracias a una donación de óvulos. A partir de aquí, la gran pregunta, la pregunta que cualquiera dispuesta a traer un hijo al mundo se hace, ¿qué significa ser madre?

Gracias a su propio testimonio y al de otras muchas mujeres y parejas que, como ella, decidieron tener un hijo, este libro nos acompaña durante el proceso de gestación y nos da una visión nada idílica pero honesta y real de la maternidad, de las miles de decisiones que deben tomarse, del sentido de responsabilidad y del vínculo inquebrantable que poco a poco, día a día, va creándose entre ese hijo y su madre.



¿Perder calidad de vida? ¿Qué te pasa Samanta? ¿Qué duermes menos? ¿Qué sales menos? ¿Qué no viajas? ¿Qué no vas a restaurantes de moda? ¿Qué no tienes tiempo para una sesión beauty semanal? Ya. Ya lo sé. Lo sabemos todas las madres de España (y del mundo) no millonarias y, ¿sabes qué? Que tampoco pasa nada.

Disponer de mi tiempo. Hablo de cosas mínimas como coger el teléfono cuando alguien llama o ir a orinar, no de un fiestón. 


Que no me hace infeliz o menos feliz no poder ir a ver todos los estrenos de cine o no irme cada fin de semana a la montaña como hacía antes de convertirme en madre. Me hace mucho más feliz ver como mi hijo aprende a guiñar un ojo o como se emociona cuando llegamos a casa.

Que si te dejas contagiar de su espíritu, vuelves a ser niña. Juegas, te tiras por el suelo, te transforman. Y eso está muy guay. Y también está muy bien que sales media hora a comprar algo y cuando vuelves tienen una alegría de verte enorme, te quieren tanto que dices, 'pero madre mía, ¿quién me ha querido así a mí? ¿Quién se ha alegrado así de verme?' ¡Ni un novio! ¡Ni mi madre!


¿Qué me gustaría tener más tiempo para mí y a solas con mi marido? Pues si, pero desde luego no a costa de estar menos tiempo con mi hijo. Pero el Euromillones no toca y no pasa nada. La vida, aún así, a pesar de llevar meses sin hacerme una manicura, es maravillosa.

Ahora, su verdadera prioridad son sus bebés que han irrumpido con fuerza en su vida. “Han ocupado todo nuestro espacio como tiene que ser”, asegura su orgullosa mamá.


Creo que esta chica no estaba preparada para ser madre y, puesto que es famosa, tiene la oportunidad de volcar su frustración en un libro y dejar perlas como las mencionadas en este artículo para desahogarse y creerse que ha descubierto la piedra filosofal de la maternidad. 

Ahora no tengo tiempo, prácticamente, ni de ducharme. Por suerte tengo tribu, familia y gente alrededor que nos puede echar una mano… porque, con dos bebés, te aseguro que es tela. Pero bien, ya ha pasado el estado de 'shock' de las primeras semanas, ya he renunciado a hacer encajar mi vida en la nueva vida, ya sé que tengo que crear una diferente, así que estoy más tranquila y voy haciendo poco a poco.

Es muy personal, eso debes tratarlo con la gente que aprecias. No me atrevería a dar consejos. Tamibén te digo que en mi caso personal, no habría podido tener hijos con alguien con quien no me hubiera sentido cómoda al 100%. Pero esa es sólo mi opción personal.


En realidad, Samanta, internet ya está lleno de testimonios que cuentan lo horrible que es el posparto y lo duro que es dormir poco los primeros meses/años de la vida de los hijos. Eso puede ser comprensible en mujeres normales, con recursos escasos y sin posibilidad de ningún tipo de ayuda externa, bien de manera habitual o puntual; algo que seguro que no será tu caso.

Pensé que debía explicar la donación de óvulos, porque es un tema tabú y explicar mi vivencia de los tratamientos de reproducción asistida, porque todavía no están normalizados. Era una manera de contribuir a la gente y devolver lo mucho que me dan viendo mis programas.


¿Pero sabes qué? Estoy convencida que son tu mala actitud ante los cambios y tu egoísmo los que te llevan a estar viviendo la maternidad así.

Muchas gracias! Mi vida ha cambiado, la tenemos que reconstruir, porque dos bebés necesitan que todo gire alrededor de ellos. En eso estamos. Pero en esencia sigo siendo la misma. Me interesan las mismas cosas que antes (además del interés que tengo ahora por mis hijos), tengo inquietudes, sueños y planes parecidos. Soy la misma, sólo que ahora somos tres en el pack.


Lo siento mucho por ti, de verdad, me da pena que tengas esos sentimientos y pensamientos tan oscuros. Y espero que muestres a tus hijos más amor del que pareces sentir por ellos tras leer esta entrevista. (ME PARECE TERRIBLE ESTE COMENTARIO)

Ella aconseja a los padres que tengan problemas de infertilidad que “mantengan la calma y que se concentren en aquello que sí que tienen. Es la mejor manera para ser feliz. Fíjate que tenemos salud, amigos, tiempo libre, un puesto de trabajo, agua en el grifo… y hay mucha gente que carece de esto. Si has conseguido ser feliz hasta el momento de plantearte tener hijos, ¿Por qué no lo vas a seguir siendo aunque no los consigas? Es fundamental y sobre todo en un momento en el que lo que necesitas es tranquilizarte para poder concebir”.


Pensaba que me podría evitar la perogrullada, pero no: yo por mis hijos MA-TO. Es tan obvio que nunca pensé que habría que aclararlo. País


Mientras tanto, yo, a todo aquel que quiera escucharla, le contaré mi verdad: que Manuel es lo mejor que me ha pasado, que le ha dado aún más sentido a la maravillosa vida que ya compartía con Javier Montero y que estamos convencidos de que su hermana no va a hacer más que añadir aún más grados de empalagosa felicidad a nuestro combo familiar. A pesar de las horas de sueño y de Netflix que nos quite.

La primera época me abrumo, entré en shock, tanto que en un momento me arrepentí de ser madre. Pero ahora no cambiaba mis hijas ni por cinco horas de sueño".

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